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  • La ampliación del sendero, que sumará cinco nuevos kilómetros, dio inicio ayer a primera hora.
  • El objetivo de los trabajos es habilitar dos nuevos tramos.
  • El más largo de ellos conectará el embalse de Cachamuíña con el Castro de Santomé, en la ciudad.

La ampliación de la ruta dos Muíños, que contará con cinco nuevos kilómetros de trayecto, ya es una realidad. Una brigada medioambiental de cuatro integrantes, compartida entre Pereiro de Aguiar y Nogueira de Ramuín, comenzó ayer los trabajos para alargar la ruta con dos nuevos tramos: uno perteneciente a Pereiro, que abarca desde el embalse de Cachamuíña hasta el conjunto arquelógico de Santomé, colindando ya con el concello de Ourense, y otro en Nogueira, hacia el nacimiento del río Loña. Todo ello tras haber completado las labores de limpieza en la parte de la ruta ya consolidada.

El alcalde de Pereiro, Luis Menor, explica que “el objetivo es unir los montes de Nogueira, en plena Ribeira Sacra, con el Ourense termal, atravesando Pereiro y el embalse y enlazando con la desembocadura del Miño”.

El año pasado, se ampliaron varios kilómetros río arriba pertenecientes a Nogueira, y, cuando finalicen estos nuevos trabajos, la ruta abarcará una veintena de kilómetros y estará casi lista la conexión entre la ciudad y la Ribeira Sacra. La mayor actuación restante consiste en habilitar varios kilómetros de sendero pertenecientes al concello de Ourense.

Los operarios, ayer por la mañana, trabajando a la altura del Muíño do Pontillón. MIGUEL ÁNGEL

Los operarios trabajando a la altura del Muíño do Pontillón. MIGUEL ÁNGEL

José Antonio Barros, a cargo de la actuación, explica que “este año ha crecido muchísimo la vegetación”. Además, reconoce que el nuevo tramo “es muy complicado, con abundantes piedras y un gran desnivel”. Esto dificulta el paso, tanto a la hora de acometer los trabajos como para quienes transiten por él tras su inauguración. “Lo recomiendo para caminantes más expertos”, advierte, en contraste con las etapas más sencillas de la senda, por ejemplo las que se encuentran a la altura de A Derrasa o Santa Marta. La brigada acomete ahora un esfuerzo extra para que esta fracción del sendero termine siendo lo menos ardua posible: “En los cinco metros de dominio público a las orillas del Loña, cortamos las ramas bajas y retiramos los árboles secos y caídos. Abundan las silvas y helechos, que este año, debido a la humedad, están tan verdes como durante la primavera”, explica Barros.

La ruta dos Muíños da muestra de multitud de molinos en diferentes estados de conservación. Con cierto desnivel en algunos tramos, su punto más alto son los 449 metros sobre el nivel del mar que se alcanzan a la altura de los montes da Chaira.

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